
Domingo 17 de setiembre
El día de hoy fui a ver obra teatral a cargo del grupo de teatro Girasol de la UCR, "Morimos de amor y no hacemos nada", ésta consistió en diversos actos todos basados en el amor como principio fundamental de todo, como la causa de las discordias, de la envidia, la desdicha, el llanto; en fin, del sufrimiento del alma. Pero a su vez, como una emoción generadora de alegrías que en determinados momentos contribuyeron a forjar en la memoria, perdurables experiencias gracias a las sensaciones que el amor provoca en cada individuo.
Sin embargo creo que se fundamenta en recalcar el hecho de lo ingrato que este maravilloso sentimiento puede llegar a ser debido a las distintas formas de reconocerlo y por ende, apreciarlo como tal. Incita a las personas a que deben buscarse un nuevo amor, uno que no guarde ni implique problemas ni que lo único que genere sea heridas en el alma a pesar de lo mucho que esa persona ame o quiera a alguien más.
Resulta muy interesante incluso, la manera en que es visto por e interpretado por las protagonistas de los diversos actos. Algunas denotan y expresan fielmente, resentimiento hacia su sexo opuesto hasta llegar a un punto en que adoptan un repudio total por su actitud. Pero sobre todo, considero que lo que intentan expresar a través de dichas representaciones, realmente no es lo que “ellos” o “ellas” digan en determinado momento, sino lo que han venido callando desde hace mucho y que por temor, cobardía, indiferencia, inmadurez o por considerarlo innecesario, no lo quisieron decir a esa persona que al parecer tanto querían y que al final terminan pediendo.
Las personas mueren en vida por causa del amor, ciertamente no sienten que haya salida alguna para recuperarlo; aunque en el fondo en verdad mantienen esa esperanza de intentar, a toda costa, recuperar eso que tanto dolor les ha causado. Es muy peculiar el hecho de ver como las mismas mujeres que laboran en el cabaret se burlan de lo difícil que es conquistar a otro hombre por lo que éste representa en función de la tarea que ellas desempeñan en el bar en relación con los hombres que lo visitan. Aunque también son bastante significativas las escenas en que se muestran a la mayoría de los actores bailando unos con otros, denotando cómo la naturaleza del ser humano consiste en una dependencia sin querer para con las personas del sexo opuesto. Plantean lo mucho que necesitan sentirse amados y queridos por los demás individuos bailando, sentir su cariño, calor y presencia a su lado, a pesar de no estar realmente cómodos en su manera de llevar adelante dicha relación.
Los gestos de los actores reflejaban su inconformidad como fundamental herramienta en el desempeño de su papel, puesto que eso era lo que la obra proponía. Planteaba demostrara el amor desde distintas perspectivas pero siempre hilando el hecho de que hay un conflicto por el cual no hacemos nada ni sabemos como afrontarlo, por lo que entonces, el tiempo sigue pasando, hechos siguen ocurriendo, la vida avanza y nosotros nos quedamos atrás sufriendo y presenciando como desaprovechamos el tiempo en lamentaciones o arrepentimientos.
Es una obra muy conmovedora que de alguna forma me llenó realmente, su trama es un tanto confusa pero logra o al menos logró en mí, despertar sentimientos que están allí pero que no quería ver y que admito debo aceptar, tener coraje y por lo tanto afrontar.